Las semillas germinadas son uno de los alimentos vivos más antiguos de los que se tiene registro.  De hecho, existen manuscritos, donde se cuenta que hacia el año 3000 a.C., se empleaban judías germinadas como parte de la dieta convencional de los habitantes de China.

Las semillas, en su interior, contienen un embrión y una reserva de nutrientes, gracias a la cual, dicho embrión podrá mantenerse vivo y desarrollarse en una planta.

Antes del proceso de germinación, las semillas son ricas en carbohidratos y, comienzan su desarrollo al entrar en contacto con el agua, el oxígeno y el calor del medio ambiente. 

Al principio, el agua se introduce en la semilla, haciéndola duplicar su tamaño hasta romper la delgada cáscara que la recubre. Es entonces cuando se activan sus enzimas y da inicio el nacimiento de una nueva plantita.

Su contenido nutritivo es predigerido; transformando las proteínas en aminoácidos, las grasas en ácidos grasos simples y el almidón en maltosa y dextrina. Además, su contenido de agua se incrementa de 5 a 70% en apenas unas horas.

Recordemos que el objetivo final de una semilla es generar una nueva planta. En ella están contenidas todas las sustancias necesarias para cimentar la base en el desarrollo de árboles, arbustos, vegetales y frutos. De ahí que los germinados tengan un potencial nutritivo tan elevado.

Las semillas, crudas, son totalmente indigestibles para perros y gatos. Pero una vez que germinan, su proceso de digestión y asimilación es sumamente simple.


A continuación, podrás encontrar algunos de los beneficios que otorgan estos maravillosos alimentos a tu mascota:

- Los germinados fortalecen el sistema inmunológico y son un magnífico complemento para una dieta natural Premium. Además, al ser alimentos frescos que contienen enzimas, se aprovechan mucho mejor las sustancias activas que almacenan.

- Contienen sustancias amargas y aceites volátiles que estimulan la secreción pancreática y fortalecen la microbiota intestinal.

- Por su bajo contenido calórico, pueden ser empleados en animalitos con problemas de sobrepeso y obesidad, ya que, al ser voluminosos, ocupan más espacio en el estómago, generando sensación de saciedad.

- Los germinados con una fuente increíble de vitamina C, beta-carotenos, vitaminas del complejo B, vitamina E, vitamina K, aminoácidos esenciales y una amplia variedad de minerales y oligoelementos.






























- Son magníficos antioxidantes, por lo que retardan el proceso de envejecimiento celular y previenen enfermedades.

- Pueden sustituir la necesidad de comer pasto que tienen muchos perros y gatos.

¿Cómo ofrecer el germen a nuestras mascotas?

Es muy importante brindarlo crudo, ya que, si se hiciera pasar por un proceso de cocción, se destruirían las enzimas y una buena parte de las vitaminas que contiene. Perdiendo básicamente todo su valor nutritivo. Además, cuando los germinados se comen crudos, sus enzimas facilitan la digestión de las proteínas, fibra y grasas que los conforman.



















La Dra. Karen Becker, sugiere ofrecer de 1/8 a 1/4 de taza de germinados por cada 10Kg de peso corporal al día. Por ejemplo, si tienes un perrito que pesa 20Kg, entonces podrías ofrecerle de 1/4 a 1/2 taza de germen en un día.


Puedes comprar el germen en alguna tienda o elaborarlo tú mismo a partir de semillas orgánicas. Personalmente, te recomiendo lo segundo; en principio, porque garantizas que la semilla proviene de una fuente libre de agroquímicos y en segundo, ¡porque es más divertido hacerlos que comprarlos! ¡Te lo garantizo! Si tienes dudas de cómo elaborarlos, en la actualidad, podrás encontrar muchos videos sobre su elaboración en internet. Los germinados son muy fáciles de hacer, además, ¡podrás comerlos tú también!














Germinados: Un Superalimento para tu Mascota

 

Por: MVZ Dipl. Haidé Ruiz

07/09/2017