La geofagia es la ingesta de tierra, barro, roca pulverizada o arcilla; y es muy común en diversas especies de mamíferos, aves, reptiles e, incluso, algunos invertebrados. De hecho, es una práctica empleada por aborígenes de Australia, África y algunos nativos de América del Sur.

A pesar de que es relativamente común observar geofagia en perros, este comportamiento se encuentra mucho más presente en animales herbívoros.

Antiguamente, se creía que el consumo de arcilla era un método que ocupaban los animales para complementar sus requerimientos de minerales. En la actualidad, se piensa que esta teoría no es del todo cierta.

Algunos científicos han observado que, en ciertos lugares, la tierra ingerida por los animales, resulta tener una pobre cantidad de minerales en comparación con el suelo circundante.

Dado lo anterior, se ha llegado a la conclusión de que la función de las arcillas dentro del organismo, va mucho más allá de un proceso nutrimental. De hecho, se relaciona más con las características y tamaño de las partículas que las conforman.

Muchas plantas contienen sustancias que, en altas concentraciones, pueden ser tóxicas o dañar la mucosa intestinal.

Las partículas de arcilla, tienen dos propiedades fundamentales: la absorción y la adsorción. La absorción es la penetración de una sustancia dentro de otra; y la adsorción es, exclusivamente, la captación superficial de partículas.

Estas características, brindan a las arcillas, la capacidad de secuestrar bacterias, micotoxinas (aquellas generadas por hongos), endotoxinas (provenientes de bacterias) y químicos sintéticos, lo que favorece la digestión y evita las infecciones gastrointestinales.

Además, cumplen la función de antiácidos y controlan la diarrea.

Se ha observado que la arcilla de bentonita puede incrementar la ingesta de alimento y favorecer la absorción de nutrientes hasta en un 20%.

La geofagia se observa de manera natural en algunos animales de vida libre, como es el caso de los gorilas que habitan las montañas Virunga, en Ruanda. Estos primates, mastican las rocas volcánicas amarillas hasta obtener trozos que, luego, pulverizan con las manos e ingieren.

Cabe mencionar que, durante la época más seca del año, la disponibilidad de alimento en esta región disminuye mucho; lo que orilla a los gorilas a tener una dieta con mayor inclusión de plantas que en otras estaciones. Esta “nueva” dieta, incluye bamboo, lobelia y senecio, que son plantas con un elevado nivel de toxicidad.

Durante esta temporada, los gorilas son más propensos a padecer diarrea, en respuesta al cambio de alimentación y a las toxinas presentes en las plantas.

El tipo de arcilla, encontrada en las montañas Virunga, es halloysita, que es similar a la caolinita; el principio activo de un medicamento que sirve para aliviar la diarrea, llamado Kaopectate®. Así que, gracias al consumo de arcilla, los gorilas pueden mantener su estado de salud en equilibrio.

La geofagia ayuda a prevenir el desarrollo de parásitos intestinales, reduce la producción de gases y mantiene saludable la microbiota (bacterias benéficas) del tracto digestivo. Lo que fortalece al sistema inmunológico y reduce la incidencia de enfermedades.

Su consumo no está limitado a los animales de vida libre; también nosotros podemos brindar arcilla a nuestras mascotas de manera esporádica.


¿Cuándo dar arcilla?

-Cuando deseemos eliminar las toxinas ingeridas en los alimentos, como es el caso de químicos sintéticos y algunas micotoxinas.

-Cuando nuestra mascota tenga problemas gastrointestinales ligeros ocasionados por una mala digestión. Un buen indicio de esto es la presencia de gases abundantes y con muy mal olor.

-Cuando realicemos algún cambio de alimento.

-Cuando nuestro peludo haya comido algo inusual que le causó malestar gastrointestinal.

-Cuando queramos hacer una limpieza preventiva en el intestino de nuestras mascotas y fortalecer su sistema inmunológico.


¿Cómo ofrecer arcilla en la dieta de mi mascota?

En el mercado existen distintos tipos de arcillas; los más comunes son: la bentonita, la montmorillonita y la illita.

Cuando desees emplear arcillas en la dieta de tu mascota; fíjate que sean de grado alimenticio, como esta.

Además, asegúrate de ocupar, exclusivamente, materiales de vidrio o plástico. No utilices cucharas o utensilios de metal en ningún momento.

La cantidad de arcilla va a depender del peso de tu mascota:

Hasta 10Kg: ½ cucharadita

De 10 a 25Kg: 1 cucharadita

De 25 a 40Kg: 1 cucharada

De 40Kg en adelante: de 1 a 2 cucharadas

Procedimiento:

-Coloca la arcilla en un vaso de vidrio y agrega agua potable hasta la mitad.

-Agita tu mezcla y déjala reposar toda la noche. Esto permitirá que las partículas de arcilla absorban agua suficiente para expandirse, separarse entre ellas e incrementar su superficie de contacto. Lo cual, favorecerá la captación de toxinas dentro del organismo.

-Al día siguiente, dásela a tu mascota en ayunas con una jeringa o mézclala con un poco de comida (no demasiada, no es necesario, pues las arcillas no tienen sabor).

-Es muy importante que ofrezcas abundante agua durante todo el día

-En caso de estreñimiento, baja la dosis de arcilla y administra más agua.

A tomar en cuenta:

-No utilizar arcilla en animales que hayan tenido problemas de obstrucción intestinal.

-No emplear en animales con estreñimiento.

-Brindar la arcilla dos horas antes o dos horas depsués de administrar cualquier medicamento o fórmula herbal. Ya que, ésta, puede secuestrar las partículas de los fármacos. 














Geofagia:

Animales que comen tierra

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Por: MVZ Dipl. Haidé Ruiz

23/11/2017