Aditivos dañinos:

Lo que tu mascota no debe comer

​ 

​​En la industria, existe una innumerable cantidad de sustancias químicas empleadas como aditivos para brindar alguna propiedad particular a diversos productos; tal es el caso de los colorantes y preservantes que se encuentran en la mayoría de los alimentos para mascota.  

Algunos de estos aditivos pueden generar efectos secundarios indeseables en nuestras mascotas. Sin embargo, no nos damos cuenta de ello hasta que es muy tarde. En la mayoría de los casos, el daño se presentas después de un consumo prolongado y, muchas veces, ni siquiera se asocia la ingesta del producto con la enfermedad.

A continuación, te mencionaré algunos aditivos que deberías evitar a toda costa en la dieta de tu mascota.


Xilitol

El Xilitol es un edulcorante de origen vegetal muy utilizado, en la actualidad, como sustituto del azúcar.

En el ser humano, el consumo de xilitol es relativamente seguro. Sin embargo, en los perros puede causar severos problemas de hipoglucemia, convulsiones y, si se ingiere demasiado, insuficiencia hepática y muerte.

En humanos, el Xilitol se absorbe lentamente y no genera liberación de insulina, pero en los perros es absorbido muy rápidamente y ocasiona la liberación de una gran cantidad de insulina en el torrente sanguíneo, lo que produce un importante descenso de los niveles de glucosa en la sangre dentro de los primeros 30-60 minutos post-ingestión.

Su toxicidad está determinada por la cantidad ingerida. El proceso de hipoglucemia se desarrolla a partir del consumo aproximado de 0.1g/Kg de xilitol; mientras que, la insuficiencia hepática se puede generar con una dosis igual o mayor a los 0.5 g/Kg.

Para que tengas una idea más palpable; un chicle puede contener de 0.22 a 1.0 g de xilitol. Siendo realmente tóxico para un perro pequeño, como un chihuahueño.

Amarillo #5 y rojo #40:

A pesar de que los colorantes generen un mejor atractivo visual a los alimentos, su utilidad es nula.

El rojo 40, también llamado rojo allura AC, es uno de los colorantes más empleados a nivel mundial. Su empleo puede generar hipersensibilidad (alergias) en algunos animales. Además, se ha observado que fomenta el desarrollo de tumores en el sistema inmunológico de ratones.

El amarillo 5, también conocido como tartrazina, puede ocasionar reacciones alérgicas muy severas, ya que actúa como liberador de histamina, que es una sustancia presente en el interior de algunas células y que, al ser liberada en exceso, produce el cuadro alérgico, que puede manifestarse en forma de inflamación, comezón, ronchas, etc.

TBHQ

Es un compuesto llamado Terbutil Hidroquinona. Esta sustancia es un antioxidante sintético utilizado en una gran cantidad de productos alimenticios con la finalidad de evitar la rancidez de grasas y aceites vegetales. Debido esto, podemos encontrarlo en la mayoría de los alimentos y premios comerciales para mascotas.

La administración de TBHQ a largo plazo, promueve el desarrollo de precursores cancerígenos y provoca daño en el ADN. En algunos estudios se ha observado que puede generar mutaciones en células madre de ratas y hamsters; así como, en bacterias intestinales (Escherichia coli, por ejemplo).

La adición de TBHQ en alimentos se encuentra regulada para evitar la adición exagerada de este ingrediente en la comida de nuestras mascotas. Sin embargo, esta sustancia, al igual que muchos otros aditivos, tiene la capacidad de acumularse dentro del organismo en sitios como cerebro, riñones, hígado y tejido graso. Por lo que, independientemente de la cantidad máxima que pueda tener el alimento, si éste es consumido con cierta regularidad, puede llegar a ser perjudicial para la salud de tus peludos.

BHA

Es la abreviación de Butilhidroxianisol. Al igual que el TBHQ, es un aditivo sintético que se emplea como preservante en alimentos, cosméticos y otros productos. Se ha observado que su administración frecuente en la dieta de ratas de laboratorio, promueve el desarrollo de tumores.

BHT

El butilhidroxitolueno es un compuesto extraído de la industria petrolera. Se emplea en alimentos de humanos y mascotas, para evitar la rancidez de grasas y aceites. Su uso de ha prohibido en países como Japón, Suecia y Australia, debido a su potencial capacidad para generar tumores cancerígenos.


Personalmente, te sugiero evitar estos ingredientes en el alimento y/o premios de tus mascotas. En su lugar, puedes emplear alimentos frescos o aquellos que contengan preservantes naturales, como vitamina E (tocoferol), vitamina C (ácido ascórbico) o betacarotenos.




Por: MVZ Dipl. Haidé Ruiz

12/10/2017